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¡Mujeres, al poder!

Emilia Rojas18 de junio de 2004

Las mujeres van conquistando, palmo a palmo, reductos otrora exclusivamente masculinos. Pero aún son minoría en los puestos en que se toman las decisiones empresariales, problema abordado en una conferencia en Berlín.

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Beatrice Weder di Mauro, pionera en el consejo de asesores económicos del gobierno alemán.Imagen: AP

Ya lo decía el romano Catón hace más de 2000 años: "cuando equiparemos a las mujeres a nosotros, pronto nos dominarán". Basta con ver los resultados que obtienen las mujeres cuando se dedican en serio al fútbol: las alemanas consiguieron el título de campeonas mundiales, superando a los muchachos de Rudi Völler. Pero para que la profesía se cumpla también en el campo económico habrá que recorrer todavía un largo trecho, a juzgar por el panorama que se presenta al observar las plantillas de ejecutivos en las empresas. Sobre esta realidad se discutió en una conferencia internacional de dos días, en Berlín, con el sugerente título de "Towards Power".

Discriminación en el siglo XXI

La ministra alemana de la Familia, Renate Schmidt, lamentó al inaugurar el encuentro que, pese a contar con buenas calificaciones profesionales, las mujeres sigan ganando sueldos inferiores a los de los hombres. Y este no es el único punto que pone en evidencia la desigualdad existente. En Alemania, por ejemplo, sólo un 11% de los cargos directivos está en manos femeninas. Ninguna mujer figura en la nomina del directorio de alguna de las empresas incluidas en el principal índice accionario de la bolsa de Fráncfort, el Dax. En otros países el problema también existe, pero no en forma tan patente. En Francia, la cantidad de ejecutivas se eleva al 20% y en Estados Unidos incluso al 40%.

Tales cifras demuestran, de partida, la falacia de los argumentos esgrimidos por sectores conservadores, en cuanto a que el ascenso profesional femenino iría aparejado de una baja de la tasa de natalidad. Lo contrario parece ser lo correcto: las francesas tienen, en promedio, 2 hijos y las estadounidenses entre 2 y tres. Las alemanas, en cambio, tienen estadísticamente un promedio de 1,4 niños. Nadie discute que es difícil conciliar la maternidad con una carrera pero, por lo visto no es ése el principal obstáculo a la equiparación de las mujeres en el campo profesional.

El avance de las académicas

Más incongruente resulta la situación si se toma en cuenta el incontenible avance femenino en el campo de la educación. Actualmente, el 63% de las personas que hacen el bachillerato son mujeres. También en las universidades ellas llevan la delantera, con un 52%. Además, suelen obtener mejores calificaciones. En cambio, los varones tienen la mayoría absoluta en las escuelas para niños con problemas de aprendizaje, con un 75%.

Esos datos deberían resultar reveladores para el empresariado, que en el futuro tendrá que buscar en el segmento femenino de la población, si quieren contar con los mejores talentos. No es casual que el jefe de Siemens, Heinrich von Pierer, venga predicando desde hace años que las mujeres deben ocupar de una vez por todas los máximos cargos en las esferas ejecutivas. De hecho, muchas empresas solicitan a las agencias de empleo personal femenino para puestos de responsabilidad. Pero todavía hay escasez de postulantes.