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Líbano: ayuda internacional para eliminar vertido petrolero

Redacción DW-WORLD/JM18 de agosto de 2006

Se aportarán 50 millones de euros para limpiar las costas libanesas de los efectos del vertido de crudo en sus aguas durante los bombardeos israelíes.

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La ecología como "daño colateral".Imagen: AP

Las cinco semanas de bombardeos y ataques al Líbano dejaron huellas visibles al destruir la infraestructura del país. Pero también sufre la naturaleza.

El bombardeo a mediados de julio de la central energética Jieh, 30 kilómetros al sur de Beirut, provocó el vertido de miles de toneladas de crudo al mar frente a la cosa libanesa.

Este viernes, la Organización Marítima Internacional (OMI) y el Programa de Naciones Unidas para el Medio Ambiente (UNEP), la Comisión Europea (CE) y los países de la región afectada acordaron seguir un plan de acción para limitar los efectos de la mancha negra producida por.

Se dio el visto bueno a la financiación con 50 millones de euros de un plan de acción común para limpiar las costas, con la posibilidad de que se requiera dinero adicional hacia el año 2007.

Catástrofe ecológica

Se trata de limpiar un vertido de 10.000 a 15.000 toneladas de crudo se ha esparcido a lo largo de una superficie de 150 por 30 kilómetros. Ante estas dimensiones los expertos ya hablan de una de las mayores catástrofes ecológicas del mediterráneo oriental.

El 20% del crudo vertido se ha evaporado, el resto está a lo largo de la costa y al menos el 0,25% (unas 40 toneladas) en el mar.

El director ejecutivo de la UNEP, Achim Steiner, lamenta que el medio ambiente sea una víctima más de las consecuencias del conflicto, "con repercusiones en la salud pública, el desarrollo económico, el sistema ecológico, la pesca, el turismo y la vida salvaje".

Ayuda y paciencia

La Unión Europea (UE) coordina la ayuda de 30 países para paliar los daños ecológicos, siguiendo una petición de ayuda internacional de Líbano del pasado 27 de julio.

Desde el lado de la oferta, nada parece interponerse a la voluntad de ayuda y de aportar recursos materiales. La única barrera que resta es la seguridad. Mientras que las Naciones Unidas no asuman su papel de fuerza pacificadora en la zona, el espacio marítimo frente a la costa libanesa sigue bloqueado.

La ayuda para combatir la marea negra depende por lo pronto de una coordinación con las autoridades israelíes. Asimismo se anuncia otra posible complicación: el gobierno libanés quiere demandar a Israel por los daños ecológicos sufridos, que tienen una repercusión económica inmediata al amenazar la subsistencia de incontables pescadores.