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MERCOSUR sin plan maestro

Claudis Herrera Pahl19 de enero de 2007

La 32. Cumbre de Jefes de Estado del Mercosur, culminó en Río de Janeiro, sin planes concretos y visibles diferencias.

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Los presidentes de Brasil, Venezuela y de Colombia presentes en la reunión en Río de Janeiro.Imagen: AP

Aunque existe consenso en cuanto a las metas por alcanzar -impulsar la cooperación económica, la lucha contra la pobreza y el fomento de la democracia y los derechos humanos- son poco claras las vías que se pretende emprender para concretar el ambicioso proyecto.

Socialismo del S. XXI

Venezuela, que pasó a engrosar las líneas del Mercosur hace sólo un año, propone la implementación del Socialismo del Siglo XXI, plan maestro que el presidente Hugo Chávez presenta como la panacea para los acuciantes problemas del continente.

Para acabar con la creciente brecha entre ricos y pobres Chávez demanda que se modifiquen las metas para las cuales se creó el Mercosur hace 16 años: fomentar el libre mercado y la privatización.

Chávez anunció recientemente la nacionalización del área de telecomunicaciones y también de suministro eléctrico en Venezuela, como primeros pasos para la fundación de una república socialista que le gustaría se extendiera a toda la región.

Respeto a la diversidad

La panacea venezolana no es del agrado de todos. Siempre guardando la etiqueta diplomática, tanto el presidente de Brasil, Inácio Lula da Silva, como su homólogo argentino, Néstor Kirchner, han abogado por una vía moderada.

Las declaraciones del mandatario brasileño no dejan lugar a duda: la comunidad debe impulsar la integración económica de una forma que respete las diferencias políticas de sus miembros. Lula advirtió que si Mercosur no tiene la capacidad de desarrollar un plan de integración aceptable en este momento, jamás logrará el consenso general en esta zona comercial en la que viven cerca de 250 millones de personas.

Bailando en dos bodas

Las intenciones de Bolivia de afiliarse al Mercosur han sido aplaudidas y se ha creado un grupo de trabajo que preparará el plan de ingreso durante los próximos seis meses. Parece que el camino no estará exento de obstáculos.

El presidente boliviano, Evo Morales, presente en Río de Janeiro, secunda las demandas de Hugo Chávez en pro de reformas que solucionen los problemas de las grandes mayorías latinoamericanas, y deja abierta la posibilidad de ingreso hasta que no se vea con claridad el rumbo que emprenderá el conglomerado, refiriéndose a otro tipo de desafíos: el país andino es miembro de la Comunidad Andina de Naciones (CAN) conjuntamente con Perú, Colombia y Ecuador.

Para Bolivia el ingreso al Mercosur resulta de vital importancia para expandir su comercio exterior, pues es el único país de la región andina que no cuenta con un acuerdo comercial con Estados Unidos. Entre los miembros del MERCOSUR se discute controvertidamente la posibilidad de que Bolivia pertenezca a ambos bloques comerciales. Argentina ha indicado estar en contra del deseo boliviano de quedar excluido, de ingresar al Mercosur, de la unión aduanera.

Poderosos petrodólares

Paraguay y Uruguay, los dos "pequeños" del conglomerado, hicieron hincapié en las desigualdades de sus economías con respecto a la de sus gigantescos vecinos y demandaron permiso para el cierre de acuerdos bilaterales de libre comercio con otras regiones del mundo. Recibieron 70 millones de dólares para impulsar sus economías.

Existe consenso, sin embargo, en la creación de un banco regional. El presidente venezolano, Hugo Chávez, incluso indicó que su país aportará a sus arcas 4 mil millones de dólares estadounidenses.

También el plan de un gasoducto que transcurrirá desde Venezuela hasta Argentina va adquiriendo contorno. En Río de Janeiro se decidió el inicio de la construcción del primer tramo que irá de Venezuela a Brasil para el 2009.